La llegada de las cámaras de cine digital ha supuesto una gran cantidad de avances tecnológicos que nos permiten ver las películas de forma diferente a lo que habitualmente existía. El uso del 3D, el 4K, el HDR, el sonido multicanal avanzado (ATMOS, IMMSOUND, AURO) y las experiencias 4DX (Butacas con vibración, movimientos y efectos de sonido sincronizados con la peli) ha supuesto en la última década un experiencia más que innovadora para todos los técnicos audiovisuales de la industria.

Pero como los avances no cesan en cuanto a tecnología, el próximo objetivo se centra en ofrecer una imagen más allá de lo visto, con unos niveles e intensidad de luz superiores a todo lo visto. Es la aparición con pie firme del HDR (High Dynamic Range) en el cine.  

 

¿QUE ES EL HDR?

Resumiendo superficialmente, el HDR se trata de una imagen que supera con mucho las imágenes habituales en 8/10/12 bits. Dado que tenemos una rango dinámico más visible, podemos disfrutar de imágenes mucho más luminosas en cuanto a brillos, negros, reflejos y fundamentalmente la sensación de realidad que ofrecen. Siendo este el rasgo mas distintivo del HDR. 

 

El cine y el HDR

El HDR en cine no trata de parchear las limitaciones en la captura como ocurre en la fotografía de consumo. Las cámaras profesionales de cine –tanto las de soporte fotoquímico como las de captura digital– hace mucho que superaron la exigua latitud de apenas 6 pasos que soporta la norma la norma BT.709 aplicable a los sistemas SDR de HDTV.

El empleo de curvas logarítmicas –y de la corrección de color subsiguiente– ha ampliado todavía más tales valores. La mayoría de las cámaras de cinematografía digital alcanzan sin problema entre 11 y 12,5 pasos de latitud –siendo realistas y no atendiendo a los números que publicitan sus fabricantes– y algunas incluso superan ligeramente los 14 pasos. Sin embargo, en la actualidad aún no se preserva todo ese intervalo tonal, ni siquiera en la proyección en salas de cine “estándar”.

 

 

El sistema de proyección cinematográfica profesional en HDR más extendido –el Dolby Vision Cinema– alcanza valores máximos de 108 nits –o algo menos de 32 pie lambert– frente a los 55 nits –16 pie lambert– recomendables para la proyección estándar. Tengamos siempre presente que resulta complicado que la proyección en el cine más cercano a nuestra casa alcance siquiera los valores mínimos recomendados, debido a la "tacañería" generalizada de ciertas cadenas de exhibición y al abuso de las lámparas –la proyección láser también pierde intensidad con el número de horas de uso–.

Uno de los grandes cambios es una especificación de borrador de cine HDR para "pantallas de visualización directa", pantallas LED esencialmente enormes construidas a partir de módulos. A los teatros aún se les permitirá usar proyectores, pero los números especificados en el borrador de 'D Dynamic Cinema' de alto rango dinámico serán difíciles de lograr, a menos que se desarrolle una nueva tecnología de proyección. 
 
El borrador detalla hasta 120 cuadros por segundo para 2K 2D. También requiere pantallas de visualización directa y monitores de referencia para admitir un mínimo de 60 cuadros por segundo para 2K 2D y 24 cuadros por segundo para 4K 2D. Estos son niveles requeridos y las pantallas de visualización directa pueden ir más lejos, pero esto va más allá de las especificaciones propuestas en el borrador. 

Si la especificación de cine HDR termina basándose en las definiciones del borrador de la versión 0.9, los cinemagoers pueden esperar imágenes mucho más ricas en contraste, con colores precisos y más nítidas que se adapten mejor a lo que los espectadores están experimentando en casa con los últimos televisores HDR: Pero en una pantalla mucho más grande. Por otro lado, HDR requerirá que los expositores realicen inversiones significativas en nuevos equipos.

 

 

El argumento de la tecnología

Otro aspecto que no se suele considerar, es que los valores de luminancia pico anunciados en un monitor no significan (actualmente) que el monitor emita esa cantidad de luz al 100% del tamaño de la pantalla.

Para hacernos una idea el Sony Trimaster 4K X300 probado y verdadero, similar al que tenemos en nuestra sala de postproducción y uno de los monitores referencia del mercado, sólo llega a 1000 NIT en el 10% de la pantalla. El monitor de referencia HDR más brillante disponible en el mercado: el FSI XM310K alcanza 3000 NIT en un parche L20, pero ese nivel se reduce a 2000 NIT en un parche L40 y 900 NIT en pantalla completa.

Lo más difícil de acostumbrarse a la clasificación HDR no es la luminancia máxima de un disparo determinado, sino el flujo de disparos oscilantes: de oscuro a muy brillante o de muy brillante a oscuro. Cuando los monitores NIT altos se adaptan a una escena brillante u oscura, se tarda un momento en ajustar cuando eso cambia, pero este fenómeno también se puede usar como una herramienta de narración.

Incluso los monitores de referencia HDR de gama alta no funcionan con su luminancia máxima anunciada al 100% del tamaño de la pantalla. La luminancia máxima es a menudo solo en un porcentaje menor de la pantalla general.

En la práctica, cuando se ve un monitor HDR de alta NIT, la mayoría del contenido en la pantalla está en un rango súper cómodo de 0-200 / 300 NIT (quizás un APL más alto si lo está presionando) con reflejos especulares y porciones mucho más pequeñas de la pantalla a 1000 NITs más.

En definitiva, la evolución del HDR podría llevar a un cambio fundamental en una industria que ha utilizado la tecnología de proyección durante más de cien años. Los sistemas de color y los métodos de grabación están en un punto de inflexión y tienen que ir pensando cada día en habituarse al High Dynamic Range Method.

 

 


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